miércoles, 7 de octubre de 2009

Borotalco Ausonia



Por culpa de los sudores

El culito le escocía

Y el médico con gran tacto

Al ver cómo le dolía

Prescribió polvos de talco.

Como ella no atinaba

El médico le ayudaba

Y buenos polvos le echaba

5 comentarios:

Mimí dijo...

La irónía entre la candidez de la foto, con un maquillaje de polvos suaves y tu texto...
Este es de los que os gustan a los chicos, como si esa vena traviesa la llevarais en los genes.

Un abrazo, trasto.

Antoñi dijo...

Uif!!, Jajaja…

Quedó el médico bien satisfecho,
del talante de su ingenioso aparato
de talco son sus polvos, u otros menesteres.
Por tan afanoso trabajo y tan grato el beneficio.
Más la ignorancia se perfila en el placer,
Vaya usted a saber, que le aconteció después;
Su magistral aparato, de malestar fue aquejado,
Inocentes picores, ni con polvos, ni con talco,
Tienen ellos su poder en la trayectoria de su cauce,
El aparato inocente, padeció tormentos,
Que por momentos, temió quedar maltrecho,
Por no decir fuera de tan grato servicio…

Moraleja: si andas descalzo o confiado por un campo sembrado de ortigas, no le temas a las rasquiñas, preocúpate por qué no se te desintegren los pies o vete a saber tu qué. Por osado piensa la ortiga que en su igualdad, topo con cardo borriquero que midiendo su fuerza le iguala en condición….

Besillos

Lala dijo...

Ella nunca se quejaba
pues el polvo le agadaba
y con el placer gemía.

Jjajajajajajaaaaaaaaaaaaaaaa!


Qué bueno!


Un beso



Lala

Lala dijo...

quise decir "agradaba"
obvio...

jisjis!



Lala

BRUSHI dijo...

dichoso aparato q dio con los suaves y benevolentes polvos de talco, quizas si descalzo se hubiere hayado andando por el campo, en un matorral d ortigas se hubiera refugiado, siendo avasallado por la calentura de otros polvos, y quizás los picores y granos no hubieran bastado para culminar el acto de terminaron con los deseados polvos....